Cruelmente estaba destinada a nacer.
Se gestó en el vientre contra todo pronóstico médico.
Fue creciendo dentro de un cuerpo torturado
Y contaminado por el cáncer,
En una lucha constante
Crecían sus células mientras detenía el crecimiento de las otras,
Las descontroladas.
Al nacer ella no pudo detener ya más la muerte de su madre.
Cómo el emblema más claro del ciclo de la vida,
Su nacimiento marcó una muerte.
El médico que le alimentó mientras estaba en el vientre
Insistió en tenerla para sí,
Pero el padre la salvó de una existencia entre oros y perlas
Y la sumergió en el verde esmeralda de la selva de la que provino en primer lugar.
Hoy se llamaría Alicia, hablaría inglés perfecto y sería médico.
Hoy no sabemos dónde está, pero debe haber inundado con mucho amor
A los suyos, una existencia tan fuerte y predestinada no puede ser en vano.
Monday, March 13, 2006
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